9:30 a.m. Plaza Independencia, Montevideo:
Debo reconocer que mientras esperaba en la plaza al señor fd (unos cuaaaantos minutos) casi me duermo también.
Me encantaría un día dormirme en medio de una plaza, mientras todos van y vienen como locos, dormir con toda la tranquilidad del mundo. Hasta ahora no pude, pero no pierdo las esperanzas.
El Buda que guardaba un hombre: historia, ciencia y misterio de Liuquan
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A veces la arqueología parece un acto de revelación: quitar una capa y
descubrir que adentro late otra historia, como un palimpsesto o una
matrioska muy ví...