Aún hay gente que aprecia la buena música, como el chofer del CUTCSA que venía escuchando a todo volúmen un disco de grandes éxitos de Los Iracundos.
Delicias musicales como Puerto Mont, Mamarracho, Chiquilina y el clásico Venite volando (que sospecho se llama de otra forma en realidad).
Al chofer ese vayan mis aplausos.
Réquiem para nadie
-
Apenas unos sonidos arropados por las finas y largas hebras de la noche.
Así comenzará este recital de Jhona Lemole en el Cementerio Central de
Montevide...
