¡Ahhh, loquita! Te agarré con la foto nomás. Vos miraste con cara de odio, pero igual saliste. ¡Ja!
Esa jornada de la que ya les hablé, donde presentaron los ómnibus con piso bajo, me regaló varios photobombs.
El Buda que guardaba un hombre: historia, ciencia y misterio de Liuquan
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A veces la arqueología parece un acto de revelación: quitar una capa y
descubrir que adentro late otra historia, como un palimpsesto o una
matrioska muy ví...