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Dramas cotidianos

Nunca aprendí a envolver el fiambre o el queso de la misma forma que me lo dan en el almacén de la esquina. Ellos lo envuelven con papel y hacen un paquetito que nunca aprendí a repetir una vez que lo deshago.

Dramas de burgués

Te subís al ómnibus, te acomodás, y suben 3 o 4 a venderte cosas (en el mejor de los casos), o se ponen a cantar canciones recontra trilladas con una guitarra, un acordeón o ¡hasta un bombo!
¿Dónde está el problema? No sé por qué, pero SIEMPRE se ponen a cantar junto a mi asiento, mientras yo intento leer algo, o escuchar la radio.
Me tienen harto. He ahí mi drama burgués de la semana.

anónimo y triste

Año 2006. Llego a la casa de mis abuelos, donde iba todas las semanas a revisar si había llegado por correo alguna cuenta para pagar y para ordenar un poco la casa (ellos no estaban viviendo ahí). Al abrir la puerta encuentro algunos papeles que habían pasado por debajo, así que los levanto y los miro.
Cuenta de la luz, cuenta del agua, tarjeta de crédito, y... ¡¿y esto?! Un sobre blanco sin remitente con una hoja y una nota adentro.
La nota, escrita en máquina, decía lo siguiente (pasar el ratón sobre la imagen para que se agrande):




Porque hay gente mala que no entienda que si torturan a un ser indefenso deberan pagarlo recaro.Que a bo te importa un pepino que el pobre animal esta sufriendo atado y para rematar ni le da de comer es cosa suya pero si no le da de comer y no lo suelta, acabará dentro de una caja de metal bajo tierra.
Porque los que han torturado a un ser indefenso no merecen ber la luz del sol.


Las faltas de ortografía son así, no están editadas.

El terror se apoderó de mí por un instante. ¿Estaba algún tipo de justiciero tras mis abuelos para castigarlos por una mascota que ellos no tenían (es muy chica la casa y es imposible tener mascotas)? ¿Me iban a atacar a mí?
Nunca lo supe, pero lo más probable es que el anónimo estuviera errado, porque es imposible que hagan referencia a un animal atado en ésa casa donde yo estaba porque nunca hubo animales ahí (aparte de mí, claro).

¿Por qué el título es
anónimo y triste? Porque no debe haber cosa más triste que tomarse el trabajo de, primero indignarse, luego pensar en algún método para coaccionar a la otra persona, después buscar una máquina de escribir, tipear el mensaje, para finalmente dejarlo bajo la puerta de una casa errada.
Pobre anónimo, pobre.

Está acoplando

Sí, otra vez vuelvo con un nuevo ¿proyecto? bloguístico. Se llama Está acoplando, y en la primer entrada ya van a poder ver de qué va la cosa.
Por suerte no estoy solo (sino sería un fracaso asegurado), me acompaña el señor fd, lo que asegura una semana más de vida :)
Esperemos que les guste.
Saludos

Actualización: nunca lo aclaré, pero lo de acoplando es por eso de que aproximadamente el 90% de los que llaman a una radio tienen demasiado alto el volúmen de la misma y acopla cuando salen al aire, haciendo un iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii muy desagradable. Eso nomás, perdón por omitirlo antes..

Cosas que hay que vivir…


Entonces ahí estaba yo, frente a tres hombres; uno gordito, otro alto y un tercero pelado, el único con ésa característica entre los tres: el que yo tenía que reconocer, porque incluso era la única característica que recordaba de cuando fui de visita por mi casa.
Del número uno al número tres, los hombres dieron una vuelta cuando la señora les gritó que lo hicieran.
No me podían ver, y supongo que tampoco llegaron a escuchar cuando le dije a la señora que el hombre en cuestión era el que tenía el número uno.
Otra vez al cubículo donde la señora minutos antes me escuchaba narrar los hechos, mientras hacía comentarios sobre mi hermano mellizo (que había entrado antes y había dicho casi lo mismo).
Firmamos. Nos dijo que el muchacho seguro regresaba al lugar del que había salido la semana pasada, y que no era la primera vez que estaba en eso. Todos hacemos algunos comentarios más sobre el tema en general: que no hay mucha alternativa a eso, que es un círculo del que cuesta mucho salir, que salen peor de cómo entran, y entonces ya estamos prontos para irnos.
De vuelta en casa, se hacen las siete de la tarde. Camino hasta el lugar en cuestión y espero hasta que una mujer me atiende:
-Sí, mirá… vengo a buscar unas cosas que me dijeron ya podía pasar a retirar.
-¿Qué cosas son?
-Son 2 serruchos y una impresora vieja.
-¡No me jodas! Jajajaja. Esperá que ya te las traigo.
-Sí, tristísimo, esas tres cosas nomás.
…
-Bueno, acá están. Firmá por acá y te podés llevar las cosas.
Firmé y volví a mi casa cargando la caja con un serrucho saliendo por la caja de forma amenazante.
¿Por qué lo cuento? Porque quiero que tengan claro que no importa si es un serrucho viejo, un lápiz mecánico o mi televisor, la cosa es que el que se roba algo de mi casa va derecho a la cárcel. Así funciona el asunto y están advertidos.

Tema relacionado:
The Clash - Police On My Back

Abracadabra

Cine




Dos películas en dos semanas: Quémese después de leerse (Burn after reading) y Arráncame la vida:


· La primera no es nada del otro mundo, una comedia de humor negro con más actores conocidos que otra cosa. Quizá lo mejor es que podemos ver un primer plano de Brad Pitt cuando le pegan un tiro en la frente y así termina su horrible papel en la película, calmando las ganas del espectador de hacerlo por voluntad propia, jejeje.
Uno no sale con la idea de que ha sido estafado con lo que pagó por la entrada, pero al mirar a los costados y ver que había 5 o 6 opciones más para ver que quizá estaban mejores se cuestiona por qué no ahorró el dinero y la "compró" en internet. 


· La segunda se trata de una película basada en la novela escrita en 1985 por Ángeles Mastretta, de México ella. Es sobre amores, traiciones, desamores, amantes, dramas, etc. 
El asunto es que la protagonista (Catalina Guzmán) se casa con un general (Andrés Ascencio) un tanto inescrupuloso, que va ascendiendo de cargo y aumentando su poder con el correr del tiempo. ¿Qué encontramos ahí? A una mujer oprimida por el cruel hombre y todo eso que ya conocemos. De todas formas, no se trata sólo de eso, tiene sus vueltitas por ahí, como hasta qué punto la protagonista está dispuesta a tolerar ciertas cosas mientras tenga lo que ella quiera (en el sentido material). 
Es un poco larga a mi gusto, pero no se me hizo ni cerca tan pesada como El amor en los tiempos del cólera.


Libros
 
Bueno, más que libros sería sobre un libro nomás del que voy a hablar: Paradojas psíquicas de John N. Booth (el señor del bigotito y el conejo en la mano). 
No, no es el mismo John Booth que mató a Abraham Lincoln en 1865, éste es (si aún vive, lo cual dudo un poco) un mago que se dedicó después de un tiempo a escribir libros sobre el tema y desenmascarar a los falsos mentalistas, espiritistas y chantas por el estilo. ¿Por qué? Es bien simple, él plantea que no es correcto mentirle a la gente y decir que uno tiene poderes especiales, cuando en realidad lo que se está usando es un truco. ¿Cómo hacen para saber lo que hay dentro de un sobre cerrado? Les doy una pista: con poderes psíquicos no es, son poderes del más acá, no del más allá, jejeje.
Un libro recomendable, a pesar de que tiene sus años (yo lo compré nuevo en la feria del libro en una edición muy coqueta) cuenta algunas historias que pueden resultar interesantes, además de decir cómo es que se hacen algunos de los trucos que todos conocemos y no sabemos cómo es que nos engañan realmente.