Por qué amo a las radios AM...



¿Quién no ha escuchado algún día una radio de amplitud modulada? Ya sea porque nuestros padres o abuelos lo hacían y por transitiva escuchamos algo, o por mera curiosidad.
En tiempos donde predomina la FM (por los celulares y los reproductores de mp3) quiero declarar mi fanatismo por las radios AM de mi país.
Es algo difícil de explicar, pero me produce cierta fascinación ése medio de comunicación. Ya sea por sus programas o por los oyentes que participan en ellos; me encantan. 
Desde programas de interacción con los oyentes a la madrugada, como Trasnoche Imparcial, que va por CX28 Imparcial  desde las 3:00 a.m. (no pensaron mucho el nombre del programa parece), en el que comentan noticias, hacen juegos  y los oyentes participan, pasando por Noticias Con Alma en CX30 desde las 4:30 a.m., con sus "noti-buenas" y "noti-malas", (porque, según dicen, "ciudadano informado vale por dos"), hasta  "El Divague" de Musicalísimo la madrugada del domingo - lunes en CX12 Oriental.


¿Qué tienen tan interesante? Es imposible explicarlo rápido, pero muchas veces suelen ser graciosos sin proponérselo, por transmitir algunos razonamientos dignos de un orco. También son buenos por la empatía que uno puede llegar a sentir con una señora, que llama a Trasnoche Imparcial los miércoles (que es el día para compartir historias, vivencias, o cuentos cortos, si no recuerdo mal) y lee un cuento en el que seguramente estuvo horas trabajando, y esperó hasta ése momento para poder compartirlo con alguien, porque no tiene a nadie más con quién hablar, por ejemplo.
Algunos programas con conductores jóvenes (hasta un cura que pasaba Rock supe escuchar), otros que uno se sorprende de lo viejos que son al hablar y lo antiguo que suenan algunos programas (como Ping Pong en las tardes de CX22 Universal).


En fin, miles de cosas para decir sobre taaaantos programas, que es imposible hablar de todo lo que uno escucha.
Lo que sí les recomiendo es que, a pesar de tantos adelantos no dejen a las AM de lado, se pueden llegar a divertir un rato, se los aseguro, acá o en Rusia, las AM siempre son divertidas.

Actualización: Fd me ha hecho recordar un dato fundamental, pues estaba omitiendo destacar la participación, entre todos los oyentes de AM del señor GustavoAdolfoFerrariDeLaCuidadDeSauce (léase así como está escrito, todo pegado). Éste señor llama a TODOS los programas que permiten la interacción con la gente, y opina sobre TODOS los temas, siempre comenzando sus alocuciones identificándose con nombre (GustavoAdolfoFerrari), ubicación geográfica (LaCuidadDeSauce) y hasta puede dar su número de documento de identidad cuando se trata de una opinión comprometida. Habla a una velocidad promedio de 75 km/h y no hay tema sobre el cual no tenga algo para decir (lo cual es bastante lógico, ya que debe estar más informado que los propios periodistas con tantos programas que escucha).

Así que a él va dedicado el post. 





The Vines - Don't Listen To The Radio

El número dorado, Fibonacci y el celuloide

Todo comienza hace muuuchos años atrás, cuando un tal Leonardo Pisano (a.k.a. Fibonacci) estaba muy aburrido se dedicó a estudiar el crecimiento de las poblaciones de conejos. ¿A qué llegó con eso? Llegó a que los conejos se reproducían según de tal manera que se podía calcular cuántas parejas conejos se tendrían luego de un año, a partir de un par, claro (los conejos de la nada no se reproducen, jeje).

La cosa es que pudo expresar eso con una forma en que teniendo los dos primeros términos de la sucesión (0 y 1) podemos encontrar cualquier otro término sumando los dos anteriores.

He aquí los primeros términos de dicha sucesión: 0,1,1,2,3,5,8,13,21,34,55...





¿Entonces, dónde está la cosa?

La cosa está en que la relación entre un término y el anterior siempre se va acercando a un número: el número áureo, el número dorado, la proporción divina, como le quieran llamar.

Ésa proporción (aprox. 1.6180...) la podemos encontrar en muchísimas cosas, desde los lados de un rectángulo, en el cuerpo humano (proporciones entre diferentes partes), en edificios, en poemas, en canciones, etc.

Se dice que el ser humano está construido en base a ése número, de ahí lo de proporción divina (los creyentes pueden decir que dios también estaba aburrido sabía de matemática).

Hay una página dedicada a éste número tan famoso (en Internet hay páginas para todo). Ahí pueden ver muchos ejemplos de dónde se encuentra el número.





Todo muy lindo... ¿pero la parte del celuloide?

¡Ah!, claro, ya se me escapaba hablar de eso. La cosa es que justo las últimas dos películas que he visto en el cine: The Oxford Murders (Los Crímes de Oxford en español) y 21 (21 Blackjack) agregan a la trama algo sobre Fibonacci, su sucesión y el número dorado.

No es que se basa en eso la trama, pero lo usan como algo curioso, cuando en realidad es algo que está en todos lados, la proporción áurea es más común de lo que creemos (aunque en el cine lo vendan como algo sorprendente y que sólo los matemáticos conocen).

Si no recuerdo mal, también en el libro El código Da Vinci se hablaba del tema: el hombre de Vitrubio de Da Vinci es un lugar donde se pueden encontrar muchas proporciones áureas y creo que algo de eso decía en el libro y es probable que en la película también (nunca la he visto).



Resumiendo: parece más alejado de la realidad de lo que en realidad es, sólo que no se sabe en general.











(*) El número de espirales que gira para un lado y para otro en el centro de un girasol va a ser un número que podemos encontrar en la sucesión de Fibonacci.




¿Cambiamos con el tiempo? Hace pocos días estaba recordado mis dos años como blogger, y con eso todo lo que he vivido durante ése tiempo. Muchas cosas han pasado, pero yo en el fondo sigo siendo el mismo estúpido de antes, que sigue creyéndose las mismas cosas aunque en el fondo sé que no son así. No es que quiera obviar todo lo que he cambiado con el tiempo, lo que aprendí, pero sigo siendo lo mismo de antes.

En las personas mayores se puede ver eso con claridad, ya están en una etapa de sus vidas en la que ni se molestan por cambiar lo que piensan y lo que hacen, y se vuelve peor a medida que pasa el tiempo.



    We never change, do we? no, no
    We never learn, do we?


Eso dice un tema de Colplay un poco simplón, pero que me viene perfecto para cerrar el post aparentando cierta profundidad :P
¿Vale más la cantidad que la calidad? Los números son todo, desde que nacemos somos un número y durante nuestras vidas también vamos sumando números que nos identifican, y muchas veces esos números son más importantes que la persona que hay detrás.
Así es que, por ejemplo, se baja el nivel de los cursos de secundaria bajan su nivel para aumentar el nivel de aprobaciones, no importa que la gente luego no sepa nada, pero los números mejoran.
O que los medios de comunicación se vuelvan cada día más estúpidos, porque así más gente los va a consumir sin importar lo que pueden llegar a aportar.
En fin, no somos nada más que números y eso parece que no va a cambiar por ahora.
¿Es peligrosa la ignorancia?
El otro día, mientras iba caminando una persona se acercó y me entregó el siguiente papel:


(clic para agrandar)

Quizá algunos no sepan que en Uruguay se está tratando de lograr la aprobación de un proyecto ley de salud sexual y reproductiva, que en uno de sus artículos (el tercero según tengo entendido) habilita a las mujeres a la interrupción del embarazo dentro de las primeras doce semanas de gestación.
Entonces, dentro de ése contexto es que algunas personas han planteado su disconformidad con el proyecto de ley en cuestión y se proponen conquistar adherentes repartiendo folletos como el de más arriba.


Yo comprendo que quieran plantear su posición en cuanto al aborto, pero me indigna que no informen las cosas. Lo que se está tratando es la despenalización del aborto en las primeras doce semanas de embarazo dentro de una ley que abarca más cosas como la educación sobre el tema para que no se tenga que terminar en un aborto.
Legalizar el aborto no es legalizar la muerte, eso es una idea muy facilista y necia.
Es algo casi que obvio que las mujeres que tienen que recurrir a un aborto no se sienten felices por hacerlo y por más que saben que es ilegal lo hacen y lo van a seguir haciendo, incluso arriesgándose a morir durante el procedimiento.
La despenalización a lo que apunta sobre todo es a que si se tiene que llegar a ése extremo sea en condiciones seguras, que no pongan en riesgo la vida de la mujer o le deje secuelas permanentes.
Que sea un delito abortar no resuelve nada, lo único que hace es ignorar las muertes de las mujeres que abortan en condiciones deplorables.


Creo que ni es necesario comentar lo lamentable que es el papel que entregan. La imagen que busca impactar, la lista de nombres de los que han votado por el proyecto simulando una especie de caza de brujas de los tiempos de la inquisición, en fin, bastante triste. Va de la mano con la manera de pensar digna del la edad media que tienen...


Si utilizaran el mismo tiempo que pierden en hacer campañas así en educar a la gente, la situación sería otra, porque estamos de acuerdo que el problema acá es la ignorancia...

Carta a Susana

Estimada Susana:


Te escribo porque dicen que el que avisa no traiciona, así que voy a usar éste espacio para informarte de algo y evitar caer en una traición.


Sí, a vos Susana, a vos te hablo, a la que tenía el celular de ANCEL con número 666, el mismo que yo elegí entre la lista de números que estaban disponibles cuando compré mi teléfono.
A vos te hablo, la misma persona que me llamó pensando que era el que le había robado su teléfono hacía unos meses, y le había generado una deuda que debías pagar (ignorando que ya ella misma había dado de baja su número y que el mismo fue reasignado a otra persona -yo-).


Es por tu culpa que un tal Antonio con un tono de viejo baboso me mandaba mensajes diciendo "Q haces bombon?", que dice cosas como "Me borrastes". Y que cuando por lástima le respondí diciendo que no era Susi sino Alexis casualmente nunca más escribió (si estás leyendo ésto llamame y arreglamos algo, jejejeje).
También por vos es que una amiga tuya (Leti) me invitó a tomar unos mates porque según ella estaba "re sola" y se sentía "re bajoneada".


Eso le puede pasar a cualquiera, es comprensible que no le hayas podido avisar a todos que no tenías más el que ahora es mi número. De todas maneras hay algunas cosas que no puedo comprender mucho, porque una cosa es que a algún amigo que no veas muy seguido no le puedas avisar que no tenés el mismo teléfono, pero que ni a tus familiares directos les avises ya me parece un poco feo.
¿Qué te costaba avisarle a tu cuñado? Me podrías haber evitado la llamada que él me hizo a las 2:30 a.m. un día de semana preguntando por vos.
Y ni hablemos de tu hijo, quizá no tengan una relación tan cercana, pero bueno, no deja de ser tu hijo y parece que está interesado en hablar contigo, al menos así sonaba cuando me llamó hoy...


Debo confesar que en una oportunidad no pude evitarlo y a alguien que me llamó le dije que recién habías salido, y que no podías atender en el momento.
Así que por eso te escribo ahora, porque te quería avisar que si te llega un rumor de que estás en el hospital o que habías fallecido luego de ser sodomizada por un burro yo no tengo nada que ver, ¿sí?


Respetuosamente,
Alexis

Tema relacionado: Soy Vos - Árbol
Tengo el secreto para la felicidad, es algo bien sencillo pero que en general nadie se aviva de cómo es.
La cosa es bien fácil, todo se centra en que sólo hay que saber comparar, sí, así de choto simple es. ¿Acaso nunca escucharon eso de que quien sabe comparar será eternamente feliz?
¿No? ¡Por algo tienen esas vidas de porquería! :P

Entonces se preguntarán cómo se aplica eso a sus vidas y lo voy a explicar con un ejemplo: cuando me siento un poco triste, ¿qué es lo que hago? Escucho música deprimente, de esos que podríamos catalogar como golpes bajos musicales hasta que me doy cuenta que me podría sentir mucho peor y podría estar más triste, entonces veo que no tengo muchos motivos para sentirme tan infeliz.

Otro ejemplo: luego de haber aprobado el bachillerato realmente no sentía que era algo del otro mundo, digamos que lo había tomado como un trámite más. ¿Qué pasó para que cambiara eso? Me vino a la mente la imagen de un compañero mío de primer año de liceo, que ahora recorre las calles con un carrito buscando algo para comer. También me acordaba de los que no pudieron terminar porque comenzaron a trabajar, no porque no quisieran estudiar, porque en su momento tuvieron que optar entre morirse de hambre o estudiar y bueno... (y son bastantes). Entonces ahora sí me parece algo importante haber terminado.

La cosa es que si uno sabe comparar bien va a poder valorar ciertas cosas, que quizá no sean tan importantes, pero hay que tenerlas en cuenta también a la hora de quejarse de ciertas cosas.
¿Hasta qué punto deberíamos planificar nuestras vidas? ¿Está bien hacerlo?
Hace poco tiempo tuve que optar por qué cosa estudiar y me costó bastante (aunque todavía no estoy muy convencido de mi opción), pero eso me hizo pensar en algunos conocidos que hace años tienen planificado lo que quieren estudiar y cómo lo van a hacer, hasta con bastante precisión diría. No me parece mal que tengan tanta planificación en su vida, pero no sé si alguna vez podré tener tan pensado mi futuro como para decir algo así.
Algo similar me pasa cuando alguien me afirma que su vida es y será de tal manera, ¿cómo saber eso? ¿Cómo estar tan seguro de algo así si ni podemos saber hasta cuándo vamos a vivir?

Robert Oppenheimer (sí, el mismo del proyecto Manhattan) dijo lo siguiente:
Hay un peligro complementario en prever el futuro y tratar de predecirlo. A menudo quedamos convencidos de que las sorpresas del ayer determinarán lo que pasará mañana. [...] Pero para bien o para mal, el mañana es una novedad. Es la novedad de la casualidad, cosas que se reúnen de una manera que no podemos predecir. [...] Lo que hace el mañana es el hecho de que no puede ser predicho hoy; no tiene relación con lo actual.
Tampoco creo que sea cuestión de quedarse sentado esperando que llegue el futuro sin pensar en algo, pero lo que no hay que hacer es pensarlo mucho.

Y bueno, eso es lo que tenía pensado escribir desde hace unos días :P


¿Existe la originalidad? ¿Se puede ser original cuando ya está casi todo inventado?
A ver, es algo complicado para mí, porque cada vez que pienso en hacer algo luego de esa maravillosa idea (mentira) me viene a la mente que alguien más ya lo hace y lo hace mucho mejor que yo y eso me hace cuestionarme si realmente vale la pena hacerlo.
Un claro ejemplo son los blogs, yo sé que soy bastante malo escribiendo y que hay millones de cosas mejores, pero igual lo intento, porque aunque no es original lo que hago trato de hacerlo de un modo distinto, la mayoría de las veces quizá no lo consiga, pero al menos lo intento.
En fin, no sé si es lo importante ser original sino hacer las mismas cosas de otro modo, no como las hacen todos (la gran excusa del mediocre :P).
¿Existe realmente el perdón? ¿Hay cosas que no se pueden perdonar?

Un 16 de Julio de 1950 Moacyr Barbosa, arquero de la selección brasileña de fútbol no pudo atajar un gol que terminó definiendo a Uruguay como el campeón del mundo ése año.
Casi 50 años después de aquel partido la gente todavía lo reconocía y no le perdonaba el haber fallado.
En una de las pocas entrevistas que dio comentó uno de los episodios que más lo marcaron:
"Fue una tarde de los años 80 en un mercado. Me llamó la atención una señora que me señalaba con el dedo, mientras la decía en voz alta a su chiquito: Mira, hijo... Ese es el hombre que hizo llorar a todo Brasil."
Luego también comentó:
"En Brasil la pena que la ley establece por matar a alguien es de 30 años. Están por cumplirse 50 de aquella final y yo sigo encarcelado: la gente todavía dice que soy el culpable."
El hombre simplemente falló al atajar una pelota en un partido y nunca se lo perdonaron, sabiendo incluso que era un juego.
Entonces me vuelvo a cuestionar si realmente podemos y sabemos perdonar.
Yo creo que el que sabe comprender las cosas sabe perdonar también, eso es lo importante, comprender las cosas.

¿Sabemos tolerar las críticas? Algunos de ustedes ya han visto mi nuevo emprendimiento bloguístico en el que doy mi opinión sobre ciertos blogs.
Al principio el blog no lo quería poner a mi nombre porque me preguntaba qué pasaría al decir lo que realmente pienso a los demás de lo que hacen, porque no todo me encanta, hay cosas que no me gustan y quizá a alguno no le guste escuchar esas cosas, pero después de pensarlo bien cambié de opinión y puse el blog a mi nombre.
Lo que me llevó a hacer eso fue que a mí realmente me gustaría que los demás me dijeran lo que piensan de mí o de lo que hago, quizá no me guste mucho al principio, pero luego puede que sea bueno para mejorar un poco y al que no le guste nada lo que diga que no me lea y listo.
Así que bueno, si tienen alguna cosa para decirme espero que lo hagan, lo mismo sobre el blog.
De mi parte ya se enterarán cuando hable sobre ustedes, jejeje.
¿Por qué creemos en las cosas? ¿Creemos solamente en función de lo que queremos ver?
La otra noche (gracias al insomnio) escuchaba en la radio en uno de los tantos espacios de Pare De Sufrir cómo la gente relataba que había salido de la miseria/se curaron/rescatado de las drogas a los hijos y todo eso gracias a que van a la iglesia y que dan el diezmo (décima parte de sus ingresos).
He discutido varias veces sobre el tema de esas iglesias, pero en lo que yo siempre termino es que la gente que va a esos lugares quiere creer esas cosas, van buscando el milagro y nada más, no quieren ver la otra parte del asunto. Es eso de que no hay peor ciego que el que no quiere ver.



El tema me recordó una parte de una película que había visto hace un tiempo, The Prestige:

"Todo efecto mágico consta de tres partes, o actos:

La primera parte es “La Presentación”. El mago muestra algo ordinario - una baraja de cartas, un pájaro, o una persona. El mago lo exhibe. Os puede invitar a que lo examinéis, para que veáis que no hay nada raro, que todo es normal, pero claro probablemente no sea así.

El segundo acto es “La Actuación”. El mago, con eso que era ordinario, consigue hacer algo extraordinario, entonces, intenentaréis descubrir el truco, pero no lo conseguiréis, porque en el fondo no queréis saber cuál es. Lo que queréis es que os engañen.

Pero todavía no aplaudiréis. Que hagan desaparecer algo no es suficiente, tienen que hacerlo reaparecer. Por eso, todo efecto mágico consta de un tercer acto, la parte más complicada, este acto es “El Prestigio”."


Es imposible buscarle un defecto a algo que no queremos encontrarle nada malo porque queremos creer en eso.
Lo mismo pasa en muchos otros ámbitos, la cosa está no terminar creyendo todo y es por eso que siempre recomiendo mirar las cosas desde un costado, así se puede ver cómo el mago hace sus trucos :)